Siempre he sentido simpatía y admiración por el movimiento zapatista y su dignidad rebelde. Así que uno de los momentos que anhelaba de nuestro viaje por Centromérica era, sin duda, visitar el caracol zapatista de Oventic y conocer de primera mano las comunidades zapatistas.

 

En este post te voy a contar cómo conseguí hacer un sueño realidad: visitar el caracol zapatista de Oventic, en Chiapas. Primero intentaré aclararte qué es (y que no) un Caracol Zapatista. Luego té situaré en el territorio donde se encuentra Oventic. Te explicaré cómo llegué hasta Oventic desde San Cristóbal de las Casas. Cómo pude entrar al Caracol y cómo fué la experiencia de la visita. Finalmente té daré 5 consejos útiles para que puedas visitar Oventic.

 

1. ¿Qué es (y que no) un Caracol Zapatista? Aclaración previa.

Contrario a lo que pensaba antes de visitar Oventic, un Caracol Zapatista no es el equivalente a un pueblo zapatista. Para que nos entendamos, lo que más se parecería a un pueblo zapatista serían los “Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas” (MAREZ). Son pequeños territorios bajo control de las comunidades zapatistas que se encuentran dentro de los municipios oficiales.

Los MAREZ se coordinan mediante Consejos Autónomos y se encargan de promover la educación y la salud en sus territorios. También los problemas de tierras, trabajo y de comercio, los asuntos de vivienda y alimentación, de promover la cultura (sobre todo la lengua y las tradiciones indígenas) y también de administrar justicia.

En cambio los Caracoles vendrían a ser los centros desde donde se organiza y coordina un conjunto de Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas de una misma región. Sus funciones son las coordinar la relación entre comunidades, de las comunidades con el EZLN y de las comunidades con el mundo exterior.

La gestión de los Caracoles se hace a través de las Juntas de Buen Gobierno (JBG), quienes las forman los representantes de los Municipios Autónomos Zapatistas. Sus miembros son rotativos, reemplazables en todo momento y cumplen el principio zapatista de “mandar obedeciendo”.

 

En resumen, los zapatistas actualmente están organizados en Caracoles, exactamente cinco comunidades formadas por una treintena de municipios y gestionadas por las Juntas de Buen Gobierno, que funcionan de forma autónoma y totalmente desvinculada del gobierno mexicano.

Según las palabras del Subcomandante Marcos, los caracoles son: “una pequeña parte del portal de ese mundo al que aspiramos, Hecho de muchos mundos. Son como puertas para entrarse a las comunidades y para que las comunidades salgan; como ventanas para vernos dentro y para que veamos fuera; como altavoces para sacar lejos nuestra palabra y para escuchar la del que lejos está. Pero sobre todo para recordarnos que debemos velar y estar pendientes de la cabalidad de los mundos que pueblan el mundo“.

 

2. San Cristóbal de las Casas: territorio zapatista

Nos alojábamos en la Posada del Abuelito, en San Crsitóbal de las Casas, uno de los pueblos mágicos de México, donde se respira aire zapatista. En sus calles podemos encontrar cafés y cooperativas dedicadas a la causa zapatista, tiendas que ofrecen artesanía y otros productos, incluso actividades culturales, como ciclos de cine documental dedicados al EZLN.

 

No olvidemos que la ciudad se encuentra en el corazón de Chiapas, y que muchos de los indígenas que nos cruzamos por la calles son simpatizantes del movimiento zapatista, o incluso miembros de las propias comunidades zapatistas.

 

3. Caracol Oventic: “Corazón Céntrico de los Zapatistas delante del Mundo”

En un paraje boscoso a más de 2.000 metros de altitud en la zona de Los Altos de Chiapas, en el municipio autónomo Sakamch’en de los Pobres, y a unos 40 km de San Cristóbal de las Casas, se encuentra Oventic, el “Caracol Resistencia y Rebeldía por la Humanidad” y su Junta de Buen Gobierno conocida por ser el “Corazón Céntrico de los Zapatistas delante del Mundo”.

 

 

Por su ubicación estratégica, para los turistas y los medios de comunicación, es el corazón del zapatismo y uno de los cinco caracoles de autonomía y resistencia donde el el movimiento zapatista aplica su lema de “Aquí manda el pueblo y el gobierno obedece”.  

 

4. ¿Cómo llegar al Caracol Zapatista de Oventic?

Queríamos levantarnos temprano para aprovechar bien el día, aunque que en la práctica no nos terminamos levante tan pronto. no somos muy de madrugar.

Una vez preparados, hicimos hacia el Mercado Municipal de San Cristóbal de las Casas (también es conocido por “Mercado viejo” o “Tielman”). Se llega fácilmente desde el centro de la ciudad, unos 10 o 15 minutos a pie. No tiene pérdida.

Una vez pasado el mercado, están las paradas de transportes colectivos. Preguntamos a los conductores cuál era el colectivo para llegar a Oventic y, enseguida, nos lo indicaron.

Pagamos el billete – 40 pesos por cabeza – y subimos al colectivo rumbo a territorio zapatista. Aunque tuvimos que esperar un buen rato más para arrancar ya que hasta que no está lleno no inicia la marcha.

En el combi (furgoneta) viajaba mayoría de gente local indígena de los pueblos de la zona de Los Altos Chiapas, aunque no éramos los únicos extranjeros que viajábamos con el propósito de visitar Oventic. Un grupo de tres argentinos tenían el mismo plan que nosotros.

Después de 40 km y una hora de trayecto por una carretera de curvas a más de 2.000 metros de altitud, por fin el conductor nos dejó en la entrada del Caracol. El cartel en la carretera anunciaba claramente: “Esta usted en territorio zapatista. Aquí manda el pueblo y el gobierno obedece “.

 

 

5. ¿Cómo entrar en el Caracol Zapatista de Oventic?

El primero con el que nos topamos fue con una barrera que impedía el acceso al Caracol. Y una chica con la cara cubierta con un pasamontañas que vigilaba. No había duda: ¡nos encontrábamos en territorio zapatista!

 

De todos modos, no éramos los únicos curiosos que teníamos la intención de visitar Oventic. Además del grupo de tres argentinos que viajaban con nosotros en el colectivo,ya había esperando un grupo de franceses que iban con un guía local y tres chicas andaluzas. ¡Así que nos pusimos a la cola!

Después de una espera más o menos larga de más de media hora llegó nuestro turno. Un chico encapuchado se acercó a la barrera, nos saludó, y comenzó a hacernos algunas preguntas sobre el motivo de nuestra visita:

¿Qué queríamos? Visitar la comunidad zapatista. ¿Por qué? Porque estábamos interesados en conocer el funcionamiento del Caracol y la realidad del movimiento zapatista. ¿Cuánto tiempo duraría nuestra visita? Más o menos una hora.

Este eran las preguntas que hacían a todos los visitantes que esperaban en la puerta. La verdad es que no teníamos mucha idea de lo que contestar para que nos dejaran entrar, así que contestamos más o menos lo mismo que habíamos escuchado del resto. A todos los grupos que teníamos ante los habían dejado pasar.

Después de las preguntas nos pidió el pasaporte y nos hizo escribir nuestros datos en una especie de libro de visitas. Nombre y apellidos, número de pasaporte, nacionalidad, fecha de nacimiento y profesión. La verdad es que no se molestó ni en comprobar nuestros pasaportes.

Una vez que anotamos nuestros datos, nos dijo que nos esperáramos un momento en la entrada, cogió la libreta y se marchó. Imaginamos que iba a consultar a los delegados de la Junta de Buen Gobierno sobre nuestra petición de entrada.

 

Finalmente, después de esperar un cuarto de hora o veinte minutos más, llegó el mismo chico encapuchado y nos abrió la barrera para que accediéramos al Caracol. Objetivo cumplido: ya estábamos dentro de Oventic, el “Caracol Resistencia y Rebeldía por la Humanidad”!

No puedo negar que sentí una gran emoción al entrar. Poder visitar un Caracol Zapatista era para mí hacer un sueño realidad!

 

6. Visita al Caracol Zapatista de Oventic

El mismo chico con la cara tapada que nos abrió la valla fue el encargado de hacernos de guía y de acompañarnos durante nuestra visita al Caracol. Y la verdad es que parecia que, además de la cara, también tenía la boca sellada. En todas nuestras preguntas siempre respondía con monosílabos y con la máxima brevedad posible. Era evidente que tenía órdenes de dar el mínimo de información posible.

Recuerdo por ejemplo esta pregunta:

 

  • ¿Sabes, más o menos, cuantos niños estudian en la escuela de Oventic?
  • Muchos.

 

Aunque en su rostro se dibujaba de vez en cuando una sonrisa tímida, y a lo mejor si hubiera sido por él puede que hubiera hablado más con nosotros, y también nos hubiera hecho preguntas.

Pero daba la sensación de que no quería dar ninguna información que no tuviera que dar sobre el movimiento zapatista. Antes de responder, pensaba un rato la respuesta que nos tenía que dar.

 

El chico nos llevó por la única calle principal que hay en Oventic. La verdad es que no había mucha gente ni mucho movimiento. Contrario a lo que podíamos pensar, todas las personas con las que nos cruzaban llevaban la cara descubierta. Sólo la chica que vigilaba la entrada y los chicos que acompañaban a los visitantes llevaban el rostro cubierto con pasamontañas.

Calle abajo, a izquierda y derecha tenía todo de casetas, la mayoría de madera, y todas con las fachadas pintadas con motivos revolucionarios. ¡Auténticas obras de arte! Le pedimos al chico si podíamos hacer fotografías y nos dio su consentimiento. La única condición fue que no fotografiáramos a ninguna persona dentro del Caracol.

Una de las primeras casetas que encontramos a mano derecha fue la Oficina de Mujeres por la Dignidad. Varios de los murales de Oventik hacen referencia a las mujeres y su papel en la lucha zapatista. Las mujeres trabajan en colectivo y se organizan en cooperativas. Las mujeres de la cooperativa Mujeres por la Dignidad ofrecen sus bordados y artesanías a precios justos, y los ingresos que obtienen son una parte muy importante de la economía familiar.

 

 

Muchas otras casetas también eran oficinas o tiendas de las cooperativas en las que se organizan las comunidades zapatistas de Los Altos. Las cooperativas Mut tornillo (cerro del pájaro, en tzotzil) y Ya’chil Xojobal Chu’lcha’n (la nueva luz del cielo), por ejemplo, se dedican a la producción y al comercio del café.

 

 

Siguiendo calle abajo y a mano izquierda estaba la sede de la Junta de Buen Gobierno, conocida por ser el “Corazón Céntrico de los Zapatistas delante del Mundo”. Un poco más abajo, el auditorio Emilizano Zapata, donde los vecinos se reúnen para hacer diferentes actividades. También encontramos diferentes casetas de madera que eran oficinas de los consejos de los diferentes Municipios Autónomos Zapatistas.

El Caracol tiene su propia clínica, “La Guadalupana”, y una ambulancia. Uno de los objetivos de los zapatistas es establecer comités de salud en todas las comunidades. Aunque no entramos, en la clínica hay un quirófano, un consultorio dental, un laboratorio de análisis clínicos, un área de oftalmología y otra de ginecología, un laboratorio de herbolaria, una farmacia y habitaciones de hospitalización.

 

 

El chico que nos guiaba nos llevó hasta el final de la calle. La calle principal termina en una zona más abierta y ancha donde están las escuelas, los dormitorios de los estudiantes y una pista de baloncesto.

En Oventic hay una escuela primaria y una secundaria, donde estudian niños y niñas de las comunidades de la zona de Los Altos. Además, varios jóvenes extranjeros aprenden allí español o tzotzil, la lengua indígena local. Lástima que no estuviéramos en periodo de curso escolar y los dos centros estuvieran cerrados.

 

Para terminar nuestro recorrido, nuestro acompañante nos invitó a pasar a ver algunas de las tiendas de las cooperativas por si queríamos comprar algún recuerdo. Las tiendas de artesanía del poblado venden todo tipo de productos: llaveros de guerrilleros, camisetas, sudaderas, pasamontañas, pañuelos, bolsos, monederos, etc. Un gran abanico de merchandising para colaborar con la causa. No nos pudimos estar de comprar algún recuerdo de nuestra visita a Oventic.

Después de haber pasado por caja, el joven que guiaba nuestra visita nos acompañó hasta la puerta de salida y nos despedimos.

 

7. Conclusiones de la visita al Caracol Zapatista de Oventic

Os seré sincero, la visita al caracol zapatista de Oventic me hizo sentir emociones contrapuestas .A veces tuve la sensación de estar en un tipo de parque temático y otras no pude evitar emocionarme por poder visitar una comunidad zapatista, que tanto ha luchado por sus derechos y que representa esta dignidad rebelde.

En un parque temático por la “cola” que tuvimos que hacer a la entrada, por la visita guiada y programada que hacen a todos los visitantes. Imagino que el chico que nos acompañaba, además de tener órdenes de hablar poco y dar poca información, también debía estar cansado de la visita de tantos curiosos. Puedo llegar a entender que hoy en día quieran que los dejen en paz para sacar adelante su revolución.

Y parque temático también debido a que te lleven por todas las tiendas (cooperativas) del Caracol por si quieres comprar algún producto de merchandising zapatista, o recuerdo de la artesanía del movimiento zapatista, depende de cómo lo mires. Igualmente comprensible que quieran sacar provecho económico de las visitas al Caracol para financiar sus proyectos.

 

Por otra parte, no pude evitar emocionarme al llegar a Oventic y al atravesar la barrera para poder acceder al Caracol. Los murales pintados en las fachadas son auténticas obras de arte! La sensación de entrar en el corazón del movimiento zapatista, historia viva de la lucha por la dignidad y los derechos de los indígenas, me puso los pelos de punta.

Visitar el Caracol de Oventic es una magnífica manera de comprobar de primera mano la realidad actual del movimiento zapatista. Como es su vida diaria ahora que ya no son un foco de atención mundial. Como han sido capaces, después de más de veinte años de lucha, de organizar su vida social, política, económica y cultural de manera autónoma y al margen del Estado mexicano. Como, a través de la lucha y la perseverancia, las comunidades indígenas, poco a poco, como un tornillo, van van haciendo camino para hacer sus sueños realidad.

Así que en el balance global, la experiencia fue más que positiva. Una vivencia que nunca olvidaré. Si tienes la oportunidad de visitar el Caracol Zapatista de Oventic no la dejes escapar. ¡Para mí fue hacer un sueño realidad!

8. Regreso a San Cristóbal de las Casas

Cuando salimos de nuevo a la carretera de frente de Oventic era casi la hora de comer. Estuvimos esperando un buen rato que pasara algún colectivo que nos llevara de vuelta a San Cristóbal de las Casas. En teoría el último pasaba sobre las 5 de la tarde, pero no sabíamos si el próximo tardaría mucho.

Al cabo de un rato se detuvo un taxi ante nosotros. Y decidimos cogerlo junto con las tres chicas andaluzas que también habían visitado el Caracol. Entre cinco personas nos salió a cuenta. Sobre todo porque el apetito ya apretaba. ¡Cuando llegamos a San Cristóbal estaba diluviando!

 

9. Tarde zapatista en San Cristóbal de las Casas

Después del diluvio, de comer y de hacer una buena siesta, continuamos lo que fue la jornada zapatista. Por la tarde fuimos a ver un documental del movimiento zapatista en Foro Cultural Independiente Kinoki. Además de documentales hacen unos pasteles de queso para chuparse los dedos!

Y después, fuimos a cenar en el Centro Cultural Tierradentro Café. Un gran café muy céntrico dedicado a la causa zapatista. Cenamos rodeados de imágenes de indígenas y motivos zapatistas. Además, tuvimos la suerte que un grupo local hizo un concierto de música tradicional y canciones revolucionarias. Fue la guinda del pastel para terminar nuestra particular jornada zapatista en nuestro viaje por Centroamérica.

 

10. 5 Consejos útiles para visitar el Caracol Zapatista de Oventic

 

10.1. ¿Cómo visitar el Caracol Zapatista de Oventic? ¿Por libre o con un guía?

Para visitar la comunidad autónoma de Oventic puedes hacerlo tranquilamente por libre. Aunque también tinens la posibilidad de contratar una excursión con guía. Por ejemplo, con la agencia de viajes especializada como SolTours,te ofrecen el Tour Zapatista en que un guía especializado te acompaña hasta Oventic.

En el alojamiento donde estábamos,  Posada del Abuelito,también ofrecían la misma excursión. En cualquier caso, ninguna guía ni agencia puede asegurarte el acceso a la comunidad zapatista ya que es la Junta de Buen Gobierno quien decidirá si puedes entrar o no.

 

En nuestro caso fuimos por libre y no tuvimos ningún problema 😉

 

10.2. ¿Cómo llegar a Oventic desde San Cristóbal de las Casas? ¿Con qué transporte?

Desde San Cristóbal de las Casas hay transporte colectivo para llegar a Oventic. La parada de Colectivos se encuentra en el Mercado Municipal (también conocido por “Mercado viejo” o “Tielman”). Se llega fácilmente desde el centro de la ciudad, unos 10 o 15 minutos a pie.

Una vez pasado el mercado, están las paradas. Puedes preguntar a los conductores cuál es el colectivo para llegar a Oventic. Es lo que va en dirección Bochil. El último colectivo de vuelta pasa sobre las 5 de la tarde.

El billete cuesta unos 40 pesos. Hasta Oventic hay una distancia de unos 40 km y se tarda una hora aproximadamente. La carretera pasa por la zona de montaña de Los Altos, a unos 2.000 de altitud, y hay bastantes curvas.

Una alternativa al transporte colectivo son los taxis. Si sois 4 (o 5) los que vais hacia Oventic, también os saldrá a cuenta hacer el trayecto en taxi. Aunque pagues un poco más (no mucho), no tendréis que esperar a que el combi se llene para iniciar la marcha. Además también te ahorras ir hasta la parada de colectivos.

 

10.3. ¿Qué día visitar el Caracol Zapatista de Oventic?

Mi consejo es que si tienes que estar algunos días en San Cristóbal de las Casas, pruebes de visitar la comunidad zapatista los primeros días. Así, en el caso de que no te dejaran entrar en el Caracol, podrías aprovechar el día para visitar algún otro pueblo de la zona, y volver a intentarlo otro día.

 

Un buena idea también sería que hicieras coincidir la visita a Oventic con algún día en el que estén de celebración o hagan algún acto abierto al público. Seguro que es una buena manera de hacer tu visita especial y también puedes intentar interactuar un poco más con los miembros de las comunidades zapatistas. Ya que el resto de días el recorrido bastante formal y el recorrido bastante corto.

 

10.4. ¿A qué hora visitar el Caracol Zapatista de Oventic?

Es preferible que salgas de San Crstóbal de las Casas para ir a Oventic temprano. Nunca se sabe cuánto tiempo deberás esperar ante la barrera antes de que te den el permiso para entrar. Además, una vez has entrado, puede que la visita dure poco más de una hora. Así que podrás aprovechar el resto del día para hacer alguna otra actividad. Por el mismo motivo, en caso de que no te dejaran entrar, te daría tiempo a aprovechar el resto de día para visitar algún otro pueblo.

 

10.5. Hay que llevar documentación para entrar en Oventic?

Sí, para entrar en Oventic te pedirán el pasaporte.

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